Chocolates

Fray Jerónimo de Aguilar quien acompañó a Hernán Cortés en su viaje a Méjico, envió en 1524 el primer cargamento de cacao, la semilla sagrada tanto azteca como maya, al Abad del Monasterio de Piedra en España.
Durante largos años fueron los monjes cistercienses los únicos que pudieron disfrutar de tal delicioso manjar.
En 1534 en los monasterios ya se elaboraba el chocolate añadiendo azúcar, canela y vainilla para contrarrestar su amargor.
Las propiedades medicinales del chocolate son altamente conocidas, como remedio digestivo y como un estimulante.